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Torla, Villa en el más
puro estilo pirenaico, con calles estrechas y edificios de piedra,
entre las que hay algunos de verdadero valor artístico. |
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Sarrios, ardillas, marmotas,
quebrantahuesos, urogallos, tritones, mirlos acuáticos... multitud
de mariposas, son los habitantes eternos del valle. |
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Espesos bosques de pinos
silvestres, abetos, hayas. Pinos negros y praderas en las alturas.
Sauces, abedules y fresnos en las riberas. Y gran variedad de flores
acompañan al visitante en sus recorridos. |
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El Valle de Ordesa y Monte Perdido ofrece
un escenario paisajístico inolvidable; el río Arazas, que
lo atraviesa, se recrea formando múltiples cascadas. A su alrededor,
enormes alturas, senderos y miradores por los que pasear, es adentrarse
en un mundo mágico de belleza natural. |